
Caminas por la calle, y miras a tu paso, preocupaciones, pensamientos, angustias caras de dolor, tan solo se manifiestan en los rostros de la gente, de pronto, cierras los ojos e intentas escuchar lo que esas almas gritan.
Metas, objetivos, deseos, ilusiones, gente camina deprisa te empuja, no se da cuenta, ruido, humo.
Gente que viene, que va y no vuelve. Amores eternos, promesas incumplidas, ilusiones, engaños, egoísmo, falsedad……. conveniencia. Intentas escuchar las almas de los que gritan, pero en cambio no oyes a la tuya que, desconcertada pide auxilio, pero eres invisible nadie te viene a rescatar, nadie te escucha, ser incomprendido que habitas en mi, tu rostro ríe, tu alma llora.
Frases de tu boca salen como de la nada intentando aconsejar, entender, pero en realidad tales consejos son como el fiel consejero que te dice lo que debes hacer.
Una niña llora dentro de mí, que evito, y no quiero oír, ¿felicidad? Que coño es eso, todos buscan la felicidad en distintos lugares y de forma diferentes, cuando crees tenerlo todo, aún así crees que te falta algo que no valoras lo que tienes, que mierda es esta, que se debe esperar, sociedad, que evoluciona, fluye, a tu paso.
tú sin entender nada, acabas resinando a una rutina, a una sonrisa, a una buena cara. Mientras tu alma vacía llora y no te deja ser en realidad como tú eres.



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